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¿Cómo elegir un gineco-obstetra?
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Apenas Paulina confirmó su embarazo la invadió la alegría, pero surgió una gran interrogante “¿quién sería su obstetra?”. Preguntó a sus amigas y familiares, finalmente le recomendaron el ginecólogo de una tía. Desde que fijó el día y la hora para acudir al especialista, surgieron miles de preguntas y la ansiedad aumentaba. Pero no fue como ella imaginó. “En un tono frío y distante, me hizo un par de preguntas y anotó un listado de exámenes y, sin tiempo para poder plantearle mis dudas y temores, me dijo que volviera en un mes con los resultados.
Sentí que el mundo se derrumbaba, estaba decepcionada”. Paulina no se quedó tranquila, no podía vivir casi nueve meses angustiada y sin tener un especialista que la apoyara y guiara en este proceso tan importante. Hoy, tres meses después de esa triste experiencia, cuenta con orgullo que su nuevo doctor es “lo que soñé”. “Me trata con cariño, aclara mis inquietudes y puedo recurrir a él en cualquier momento. Me siento cómoda. Tengo plena confianza en él, como profesional y como persona. Ahora vivo feliz mi embarazo”.
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El especialista indicado
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La elección del obstetra y del lugar donde una mujer va a tener su parto son fundamentales para el éxito del embarazo. Según el doctor Enrique Oyarzún, ginecólogo de la Universidad Católica, en esta trascendental decisión pesan elementos objetivos y subjetivos.
“Estos últimos tienen que ver con la magia que existe en la relación medico-paciente, la que depende de múltiples factores, difíciles de establecer, pero que existen y son muy importantes, ya que la mujer tiene que sentirse cómoda, segura y tranquila con su médico tratante.
Esa confianza es clave para que esté tranquila en el trabajo de parto”.
En cuanto a los elementos objetivos, el doctor Oyarzún afirma que los méritos académicos son importantes, ya que ellos se relacionan con la posibilidad de que “ese médico esté al día en sus materias, que estudie, y con la posibilidad de que la va a atender también en el mejor sitio posible. Asimismo, también es recomendable que sea un especialista miembro de la sociedad científica respectiva, ideal que sea un profesor universitario, que trabaje en un hospital público o universitario y que tenga publicaciones científicas”.
En ese sentido, el doctor Rodrigo Riveros, ginecólogo jefe del Departamento de Ginecología-Obstetricia de Clínica Alemana, afirma que es fundamental conocer el equipo médico con el que trabaja el obstetra, ya que “ante cualquier eventualidad va a tener que recurrir a otro especialista y el ideal es que sea miembro de ese grupo”.
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El poder de las referencias
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Una de las maneras preferidas de elegir un especialista es preguntando a amigas y familiares que hayan tenido buenas experiencias. Para el doctor Alonso Rioseco, ginecólogo de la Universidad Católica, “esto no es malo, pero es importante considerar que se trate de un especialista respaldado por una institución de prestigio”. Aunque las referencias son un buen punto de partida, hay que recordar que la opinión que una persona tiene de un especialista puede ser diferente a la de otra, y esto no implica que sea mejor o peor profesionalmente.
También hay mujeres que deciden que su médico de cabecera durante la gestación y parto será el mismo con el que se realizan los controles ginecológicos de rutina. Pero si este profesional se dedica más a mujeres que no están embarazadas, se le puede pedir que sea él quien recomiende a algún obstetra.
Lo importante es que el especialista se de el tiempo para escuchar las preocupaciones y responder las preguntas de sus pacientes. Según el doctor Milenko Ivankovic, ginecólogo de la Unidad de Medicina Materno-fetal de Clínica Las Condes, “un buen obstetra será quien además de cumplir con lo técnico, sea muy humano, de buen trato, abierto, explicativo, con muy buena disponibilidad y que cuente con el respaldo de otros especialistas, entre ellos, neonatólogos, anestesistas, matronas y otros obstetras con los cuales trabaje en equipo. Así, si surge un caso médico complejo lo discutirá con sus pares”.
Según el doctor Oyarzún, elegir un buen obstetra y un lugar adecuado para el parto es fundamental, “ya que permite un diagnóstico y manejo precoz de complicaciones, mejor asesoría y el apoyo de una infraestructura adecuada para manejar cualquier problema. No hay duda de que la elección del obstetra es esencial”.
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La importancia de elegir un buen profesional
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El doctor Rioseco sostiene que el 80% de los embarazos tienen una evolución normal, por lo que cualquier obstetra podrá controlar ese embarazo, pero nadie puede saber a quién le tocará el 20% que se complica. “Por ello la importancia de que el obstetra sea competente y cuente con el respaldo de una institución de prestigio. En esta especialidad es muy importante, como en la mayoría, contar con un equipo médico multidisciplinario que nos apoye cuando estamos frente a una paciente con complicaciones graves del embarazo, lo que no es posible cuando el médico trabaja solo e independiente”.
El doctor Riveros afirma que elegir un buen obstetra es muy importante para el embarazo normal, pero cobra aún mayor relevancia a la hora de detectar en forma precoz alguna complicación. “Un buen profesional será capaz de pesquisar a tiempo alguna anormalidad”, y eso es vital en una disciplina como está en la que está en juego la vida de una persona.
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El mejor momento
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Una pregunta frecuente entre las mujeres es ¿cuándo empezar a buscar un gineco-obstetra?
A juicio del doctor Rioseco, el ideal es que la mujer que está en campaña de embarazo tenga un chequeo previo, así se podrán detectar o prevenir enfermedades y la paciente tendrá un primer contacto con el médico, lo que le permitirá saber si existe afinidad entre ambos, lo que es muy importante.
El doctor Ivankovic coincide en que el momento ideal de elegir al obstetra es antes de planificar el embarazo, para hacer un chequeo ginecológico, ver los antecedentes y precisar medidas específicas a realizar antes de embarazarse. “Así, la paciente confirmará si existe empatía con su médico y estará más
contenta al acudir embarazada”.
Si no hay empatía con el especialista
A juicio del doctor Oyarzún, si una paciente no tiene empatía con su médico debe razonablemente buscar otro, porque “no tiene sentido que en un momento tan importante y mágico en su vida no esté feliz y segura del todo. Naturalmente, no debe caerse en el extremo de "vitrinear", conociendo a 3 o más médicos diferentes, porque eso traerá sus propios riesgos y complicaciones”. El doctor Rioseco concuerda en esta afirmación. “Sin duda que si no hay empatía con el profesional de salud, debe cambiarse. En esta especialidad es muy importante la buena relación médico-paciente”.
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Fuente: artículo publicado en Revista PadresOk, mayo de 2005.
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